Entradas

¡YA LLEGUÉ!

Este pasado fin de semana viaje a la Ciudad de México, y realmente puedo decir que fue un viaje enriquecedor, un regalo de alegría y amor para mi corazón. Aunque para los viajeros frecuentes quizás la experiencia que viví el viernes en el avión no es nueva para ellos, si fue totalmente nuevo para mi: cuando el avión cerro su puerta y comenzó su avance a la pista, y por el altavoz anunciaron que en las pantallas iban a proyectar desde la cabina del piloto, tanto el despegue como el aterrizaje. ¡Que sensación!: ver y sentir eso, fue ¡wow!. Otra de las cosas que me siguen maravillando es la altura que alcanzan los aviones, y que si bien la temperatura fuera del avión es de hasta -49°C, dentro estamos a una temperatura por demás agradable. En este viaje tuve la dicha de ver a varios de mis amigos quienes viven en la Ciudad, y en el Estado de México. También viajaron otras amigas de Colima para coincidir en DF. Fue como una fiesta para mi. Fue como una comida de Navidad adelantada, donde to...

*

No hay congruencia entre orar por la paz, y seguir haciendo reuniones de "defensa" y "ataque".

Un pensamiento

Momento a momento, hasta el último día de mi existencia, hago todo lo que este a mi alcance por ser mejor persona; ser aún más feliz; procurar el bien para mi y para quienes están en mi vida. Pero sobre todas las cosas, Amar a Dios y sentirme amada por El.

El Príncipe y el Mendigo

Samuel Longhorne Clemens, mejor conocido como Mark Twain, escribió una historia del siglo XVI que contaba sobre las ceremonias de palacio, y como eran las costumbres y festividades del pueblo. Esta basada en dos personajes principales el cual también da nombre a su relato: El Príncipe y El Mendigo. La historia cuenta como al intercambiar sus vestiduras, comienza todo una experiencia de vida la cual los lleva a tener que demostrar, que pese a sus vestimentas, no son lo que aparentan ser, y que para recuperar sus vidas, han de hacer hasta lo imposible para volver a ser quienes son en realidad. Me gusta esta historia porque a veces nosotros mismos estamos viviendo una vida de mendigos, cuando en realidad somos Príncipes o Princesas. Y no es por las vestiduras, ni por las casas o autos que poseemos, sino porque somos hijos del Rey; somos hijos de Dios. Aunque en nuestras mentes hemos cambiado nuestras creencias de quienes somos en realidad, eso nunca va a hacer que dejemos de ser lo ...

Amada hija

Nunca podemos dejar de ser quien realmente somos. Aunque nos pongamos otra ropa...aunque nos mudemos de casa o de ciudad... Por eso es importante saber quien soy. Aquello que me define no son palabras o cosas materiales, sino mi esencia es lo que lo determina. Y mi esencia es pura ante los ojos de Dios. Porque yo soy Su amada hija.

Yo soy una hija de Dios

Dejemos de usar la inteligencia en favor del miedo, la codicia y el deseo de poder. Si sabemos que somos hijos de Dios; ¿a que hay que temer? ¿Que queremos retener solo para nosotros pensando que no va a haber más? ¿A quien, si no es a nosotros mismos, sentimos que tenemos que dominar? Piénsalo. Los peores enemigos no están fuera, sino dentro de la mente que no piensa correctamente. La mente distorsionada que dice que "te cuides de los malos". Porque si Dios ha creado todo Bueno, ¿decir que hay mal no sería una incongruencia? Reflexiona: Dios es todo lo que hay y existe en el Universo. Dios y yo somos Uno. Dios esta en mi y conmigo. Dios es la Única Fuente Infinita de Provisión y Todo Bien. Dios es Paz. Dios es Armonía. Dios es Amor. Dios es Inteligencia y Sabiduría... Fuimos hechos a imagen y semejanza de Dios: entonces hay que pensar, sentir, y actuar como El lo hace. Vernos unos a otros como El nos ve. No venimos a esta vida a ser los guardianes y jueces de nuestros herman...

Me identifico

Belleza aquí...belleza allá...belleza a mi alrededor...belleza en mi...expresada a través de mi...me identifico con la belleza...¡SOY UNA CON LA BELLEZA!